Para los italianos, las supensiones de Mercedes y Red Bull para la próxima temporada están bajo sospecha. Y ya han comunicado las mismas a la FIA.

Para puntuar en Fórmula 1, necesitas un coche razonablemente competitivo; para ganar una carrera, uno competitivo; pero para ganar el Mundial necesitas algo más. No sólo basta con tener el mejor o uno de los mejores coches, sino que también hay que ganar a tus rivales fuera de la pista. Ya sea de cara a la prensa o de cara a la FIA.

Y así ha comenzado la lucha por el próximo Mundial. El nuevo reglamento abre una serie de incógnitas sobre cómo será el rendimiento de los monoplazas y las medidas que adoptarán los equipos para que tengan el mejor comportamiento posible y así conseguir alcanzar las primeras posiciones de la tabla. Las suspensiones serán una de las partes más candentes, ya que conseguir la temperatura óptima y controlar la degradación para el funcionamiento de unos neumáticos que serán diferentes en 2017 y que hacerlos funcionar correctamente será clave de éxito o fracaso.

Mecánicos de Ferrari practicando pit-stops previos al GP de Australia 2016. Foto vía Sutton Images.

Y aquí entra Ferrari. Los italianos sospechan que Mercedes y Red Bull podrían haber buscado una solución eficaz al Sistema FRIC prohibido en 2014, que consiste en el control que ejerce este sistema en el desplazamiento vertical de la suspensión gracias a la inercia y la energía que se produce en las frenadas. Y lo que podrían haber conseguido los de Brackley y Milton Keynes es un sistema que imite el beneficio del prohibido sistema y que es clave para la degradación de los neumáticos, ya que mientras mayor estabilidad de la suspensión, menor desgaste.

Simone Resta, diseñador jefe de la Scuderia, ha sido el encargado de abrir la caja de Pandora afirmando que dicha solución de Mercedes y Red Bull podría ir contra el artículo 3.15 del reglamento técnico de la Fórmula 1, algo que Charlie Whiting se ha apresurado a declarar que: “A nuestro modo de ver, cualquier sistema de suspensiones que sea capaz de alterar la respuesta del sistema base de suspensiones del coche de la forma en la que se describe en el punto uno y dos contradice al artículo 3.15 del reglamento técnico de la Fórmula 1“.

La batalla está servida en una situación parecida a la de 2006 con el Mass Damper que montaba Renault y que fue prohibido durante la misma temporada tras las quejas de los de Maranello. Ferrari está jugando sus cartas en un momento crítico de la pretemporada. En un momento donde todo vale.