¿Cuál será el destino del tetracampeón del Mundial de Rally, el francés Sebastien Ogier, luego de confirmarse que la escuadra Volkswagen, con la cual se tituló cuatro años seguidos, se retirará de la categoría?

La respuesta, al menos por ahora, solo la dará el tiempo. Rumores van y vienen. Por lo tanto, Ogier busca pide tranquilidad a los fanáticos y conocedores del automovilismo. “Me siento muy triste por mi fantástico equipo después de cuatro años excelentes. ¡Gracias por su pasión y su apoyo!. No se preocupen por mí, ya nos veremos de nuevo“, escribió el 2 de noviembre en su cuenta de Twitter.

Ogier ganó a finales de octubre el Rally de Gales que le dio a la escuadra alemana el cuarto título de constructores en su historia. Ya en España, a mediados de ese mismo mes, el francés había asegurado su cuarto campeonato personal. Aun queda una prueba por superar, del 17 al 20 de noviembre en Australia, donde el multi campeón intentará despedirse por todo lo alto de la escuadra que lo llevó a convertirse en una leyenda vivienda de la especialidad.

Lo cierto es que la sorpresiva retirada de Volkswagen del campeonato mundial de Rallyes ha abierto una nueva e interesante variante en el mercado de pilotos.

Recordemos que además de los alemanes, Citroën y Hyundai ya habían confirmado sus alineaciones para el próximo año; mientras que Toyota estaba a mitad de camino y M-Sport estaba a unos días de hacer su anuncio final antes de la cita en Australia.

Ogier ya corrió con Citroën, después de una tensa relación con sus dirigentes y Sébastien Loeb. Aunque comparten la nacionalidad, la escuadra francesa ya confirmó a Kris Meeke, Craig Breen y Stephane Lefebvre.

Una opción válida sería con M-Sport. En un análisis publicado en la página web WRC.com, mencionaron que con el sueldo del 2017 cubierto por Volkswagen, la firma de Ogier costaría mucho menos que en circunstancias normales.

Alguno más ha mencionado la posibilidad del retiro, aunque se ve alejada de la realidad, ante las constantes muestras de Ogier de competir, de demostrar que todavía es fuerte y tiene mucho por dar.