El campeonato de Fórmula 1 llega al escenario donde hace diez años, Fernando Alonso se proclamaba como el piloto más joven de la historia en ganar dos títulos mundiales.

Corría el 22 de octubre de 2006, cuando el semáforo de la recta de meta del trazado brasileño se apagaba, a la espera de conocer el desenlace definitivo por saber el vencedor certamen.

Alonso y Schumacher se desean suerte en el GP de Brasil en 2006. Vía: crash.net
Alonso y Schumacher se desean suerte en el GP de Brasil en 2006. Vía: crash.net

La lucha se prolongó hasta la última carrera entre Michael Schumacher y Fernando Alonso, que defendían los colores rojos de Ferrari, y los azules y amarillos de Renault, respectivamente.

Un Gran Premio antes la batalla estaba en su punto álgido, pero una inoportuna rotura en el motor del Ferrari 248 F1 del alemán cuando lideraba, dejó casi sentenciado el título, ya que esa prueba en Japón fue ganada por el español, obteniendo así 10 puntos más que su inmediato rival.

Fernando Alonso celebra su victoria en Japón en el añp 2006. Vía: safety-car.es
Fernando Alonso celebra su victoria en Japón en el añp 2006. Vía: safety-car.es

Schumacher anunció su retirada en Italia, ante los “tifosi” y todos sabían cual era su objetivo final, aunque el joven asturiano se impondría en él. Ambos tuvieron épocas en las que las cosas salían redondas y otras en las que nada podía ir peor.

Ésto motivó que la temporada estuviera más apretada, cosa que los espectadores agradecieron, como en aquel Gran Premio de infarto en Hungría, o las batallas por la victoria en Bahréin e Imola.

Lucha entre Schumacher y Alonso en Imola en la temporada 2006. Vía: formulaerronea.wordpress.com
Lucha entre Schumacher y Alonso en Imola en la temporada 2006. Vía: formulaerronea.wordpress.com

Finalmente, Alonso ganó, al igual que su equipo, Renault, que también se alzó con el mundial de constructores, gracias al trabajo de los integrantes de la escudería, como Flavio Briatore,  Bob Bell, Pat Symonds o Giancarlo Fisichella.

El asturiano terminó en segundo lugar en aquella prueba en Brasil, tras el vencedor, Felipe Massa que se encontraba ante su público y a los mandos del bólido rojo, algo que supuso un estallido de júbilo en la afición española.

A ese mágico año, le siguió una negra temporada en McLaren, aunque no se dio por vencido hasta la última carrera, curiosamente en el mismo circuito en el que se había coronado campeón dos ocasiones. Ello se debió a la clara apuesta de los ingleses por su “rookie“, Lewis Hamilton y ambos perdieron ante Kimi Räikkönen por tan sólo un punto.

Räikkönen Hamilton y Alonso en Italia en el 2007. Vía: marca.com
Räikkönen Hamilton y Alonso en el 2007. Vía: marca.com

Le siguieron dos temporadas para olvidar en su vuelta a la escuadra francesa, donde cosechó dos victorias y cuatro podios, pero firmó un contrato con Ferrari para el año 2010, en el que prometía ser su regreso a lo más alto

En la escuadra italiana permaneció cinco temporadas en las que estuvo a punto de coronarse campeón en dos oportunidades, pero Red Bull y Sebastian Vettel le aguaron la fiesta en 2010 y 2012. Ambos campeonatos se perdieron por escasos puntos y por la desacertada estrategia que tomaron en Ferrari en el GP de Abu Dhabi.

Fernando Alonso se muestra agradecido ante su equipo en el GP de Brasil de 2012. Vía: f1grandprix.motorionline.com
Fernando Alonso se muestra agradecido ante su equipo en el GP de Brasil de 2012. Vía: f1grandprix.motorionline.com

En 2012 no se tenían muchas esperanzas, pero un inoportuno accidente del alemán en el primer giro en Interlagos dio emoción a la resolución. Esa loca carrera acabó con Fernando en la segunda plaza, tras su actual compañero Jenson Button, y con Vettel como tricampeón.

Tras esta etapa, decidió unirse de nuevo a McLaren, pero con la ayuda de Honda e intentan devolver los días gloriosos a los de Woking, en los que Alain Prost y Ayrton Senna brillaban con ese monoplaza mítico de colores blanco y rojo.

Fernando Alonso rodando con el McLaren MP4-4 en Montmeló. Vía: periodismodelmotor.com
Fernando Alonso rodando con el McLaren MP4-4 en Montmeló. Vía: periodismodelmotor.com

Puede ser casualidad o no, pero este escenario brasileño resulta muy especial para Alonso, el cual ha presenciado grandes hitos y fiascos tan importantes que han repercutido en su trayectoria, que en mi humilde opinión se merece un palmares algo más extenso.